El DIÁLOGO, con mayúsculas, fue una de las claves del éxito de la transición española hacia la democracia. El diálogo entre la administración y los agentes sociales es la clave del progreso de una sociedad moderna y madura. El diálogo evita conflictos, actúa como catalizador de la convivencia y es el mejor fermento para los cambios y transformaciones que las organizaciones, las sociedades y las personas necesitan para mejorar y avanzar.
He podido comprobar en primera persona la eficacia decisiva del diálogo para el avance de nuestra Universidad en multitud de ocasiones cuando he ejercido responsabilidades de gestión. Pero estoy especialmente satisfecho de haber formado parte del grupo de universitarios que supimos construir, gracias al diálogo, el amplio consenso que permitió aprobar los últimos Estatutos de nuestra Universidad.
El diálogo va a seguir siendo mi principal herramienta durante la campaña electoral y lo será para impulsar, en los próximos años, la transformación de nuestra Universidad, si la comunidad universitaria me otorga su confianza para representarla como rector.
He podido comprobar en primera persona la eficacia decisiva del diálogo para el avance de nuestra Universidad en multitud de ocasiones cuando he ejercido responsabilidades de gestión. Pero estoy especialmente satisfecho de haber formado parte del grupo de universitarios que supimos construir, gracias al diálogo, el amplio consenso que permitió aprobar los últimos Estatutos de nuestra Universidad.
El diálogo va a seguir siendo mi principal herramienta durante la campaña electoral y lo será para impulsar, en los próximos años, la transformación de nuestra Universidad, si la comunidad universitaria me otorga su confianza para representarla como rector.




